
Pronto, el espacio alrededor de la Luna también estará ocupado. China, Japón, India, Rusia y Estados Unidos ya han enviado o planean enviar satélites allí para obtener vistas aéreas de las características geográficas lunares y de sus recursos.
¿Por qué la Luna resulta tan atractiva?
Por un lado, porque está cerca. La podemos ver mejor que lo que vemos cualquier otra cosa en el espacio. Y es alcanzable, incluso para aquellos países cuyos programas espaciales aún se encuentran en sus primeras etapas. Para ellos representa un gran primer paso.
De hecho, dos de esas naciones ya están ahí: Japón y China están orbitando la Luna ahora.
La sonda espacial Kaguya, de Japón, anteriormente conocida como SELENE, llegó a la Luna en octubre de 2007. Su misión: construir mapas detallados de la superficie lunar, buscar agua (un recurso clave para los futuros alunizajes tripulados) congelada en cráteres profundos y estudiar el campo gravitacional de la Luna.

"Kaguya es el Cadillac de las misiones en este momento. Es inmensa, de hecho está compuesta por tres satélites separados y tiene instrumentos excelentes. Realizará muchos trabajos sobre partículas y campos que ningún otro satélite planificado de la actualidad hará. Además, podrá orientar todos sus instrumentos hacia el mismo punto sobre la Luna simultáneamente".
El satélite principal de la misión Kaguya lleva a bordo 13 instrumentos científicos, entre los que se incluye una cámara de televisión de alta definición (HDTV ó High Definition Television, en idioma inglés), que ya está enviando a la Tierra imágenes increíbles de paisajes lunares que se extienden a grandes distancias como si fueran un camino abierto, donde aparece la Tierra saliendo sobre el horizonte lunar.
Apenas un mes después de que Japón llegó a la Luna, China hizo lo suyo: la nave espacial china Chang'e-1 entró en órbita alrededor de la Luna el 5 de noviembre de 2007. Durante su misión, de un año de duración, trazará mapas de nuestro satélite natural mediante la toma de imágenes en tres dimensiones de la superficie lunar entera. Este satélite artificial enviará las primeras imágenes detalladas de algunas áreas cercanas a los polos lunares, donde son mayores las posibilidades de encontrar hielo de agua.
Chang'e-1 (Video) es la primera de una serie de tres naves espaciales chinas: Chang'e-2 realizará un alunizaje y contará con un vehículo de exploración sobre la superficie, mientras que Chang'e-3 traerá algunas muestras de suelo lunar de regreso a la Tierra. Los chinos esperan algún día poder enviar seres humanos para que construyan una base lunar, pero por ahora se están avocando a recopilar conocimientos y experiencia, paso a paso.
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